sábado, agosto 26, 2006

Garantizan continuidad de estudios a todos los pineros

  • Uno de los principales derechos humanos asegurado a todos los cubanos, el Plan Bush quiere hacerlo desaparecer para brindar burdamente “verdaderos servicios de educación” y borrar del mapa los existentes. La matrícula del próximo curso tendrá garantizada los recursos materiales y humanos para su formación.

Contrario a lo formulado por la mafia de Miami y contenido en el “Plan para una ayuda a Cuba” o más conocido como “Plan Bus”, la Revolución en sus 47 años de existencia ha mantenido a la educación de los cubanos como uno de los principales derechos y conquistas del socialismo, el que aún en las precarias condiciones impuestas por el período especial no se renunció y hoy exhibe sus resultados aquí y en otras latitudes.
El venidero curso escolar está a las puertas y existe garantía de continuidad de estudios para todos los estudiantes de este Municipio Especial Isla de la Juventud, atendiendo a las opciones disponibles en los diversos niveles de enseñanza.
Así ocurrirá con los estudiantes egresados de noveno grado que ingresarán en los preuniversitarios internos y los que ingresarán al pre pedagógico.
Importante potencial para asegurar el futuro de la educación constituyen aquí los estudiantes matriculados en la universidad pedagógica Carlos Manuel de Céspedes y en sus sedes municipales, un gran número de ellos habilitados para impartir docencia en las enseñanzas primaria y secundaria.
En el municipio se cumplió con el plan de captación para la formación de maestros previstas para el inicio del venidero curso escolar.
Esta vez la estrategia de la Enseñanza Técnica y Profesional estuvo dirigida a priorizar las especialidades de Economía, Construcción e Informática.
Los Cursos de Superación Integral para jóvenes continúan siendo una significativa opción laboral, pero ante las posibilidades de continuidad de estudios por el sistema tradicional se observa una disminución paulatina de los matriculados por esta vía.
La enseñanza superior arribará a más de 4 000 estudiantes en todas las especialidades comprendidas en las cuatro universidades radicadas aquí y las sedes municipales de Medicina, Cultura Física, la Sede Municipal del Centro Universitario y la Sede Pedagógica.
La matrícula del próximo curso tendrá garantizada los recursos materiales y humanos para su formación.

viernes, agosto 25, 2006

Ernesto ya es depresión tropical


Al mediodía de hoy, la región central de la quinta Depresión Tropical de la actual temporada ciclónica fue estimada en los 13.5 grados de latitud Norte y los 66.6 grados de longitud Oeste, posición que la sitúa a unos 548 kilómetros al Sur de San Juan, Puerto Rico y a 1195 al Estesudeste de Kingston, Jamaica.
La Depresión mantiene vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora con rachas superiores y su presión central es de 1005 hectoPascal. Continúa desplazándose en rumbo próximo al Oeste y su velocidad de traslación es de 24 kilómetros por hora.Se pronostica que en las próximas 12 a 24 horas, este sistema se moverá entre el Oeste y el Oestenoroeste, disminuyendo aún más su velocidad de traslación y con posibilidad de ganar en organización e intensidad para convertirse en una tormenta tropical.
Los temores de que el sistema de tormenta pudiera afectar centros de producción petrolera en el Golfo de México provocaron una alza en los precios del crudo y del gas natural.
Se mantendrá la información acerca de cómo evoluciona este organismo en las próximas horas.
Como parte de las medidas de alerta temprana establecidas por el Centro de Dirección para casos de Catástrofes en Cuba, y las instancias de la Defensa Civil cubana, mantienen las medidas preventivas que en estos casos corresponde aplicar con el propósito de mantener informada a la población y adoptar las medidas necesarias para evitar la pérdida de vidas humanas y materiales.

jueves, agosto 24, 2006

LA SOBERANÍA CUBANA ES ESENCIAL


El intelectual brasileño Frei Betto, uno de las figuras emblemáticas de la teología de la liberación, abogó por la defensa de la soberanía cubana, de un valor incalculable ‘’para quienes luchamos por el socialismo’’, afirmó.
El fraile dominico, quien mantiene con la Isla una larga y entrañable relación, repudió la actitud del gobierno de Estados Unidos y su irrespeto, desde hace más de 40 años, a ese principio esencial.
Como prueba, citó el bloqueo a la nación caribeña y la utilización de la base naval de Guantánamo, mantenida ilegalmente, como cárcel de supuestos terroristas, amén de las frecuentes violaciones del espacio aéreo.
Son muestras palpables -subrayó- de las agresiones de la Casa Blanca a la soberanía de la patria de Martí, lo cual contraviene los postulados de la ONU y todas las normas del derecho internacional.
Articulista de pluma incisiva, con un aval de estudios que abarca disciplinas como la Filosofía, la Teología y la Antropología, Betto suscribió el manifiesto difundido el 7 de agosto en La Habana bajo el título La soberanía de Cuba debe ser respetada.
El documento suma ya una vasta lista de adhesiones, 13 mil 650, que se incrementa a un ritmo sostenido, sin pausas.
Además de nueve Premios Nobel de Literatura, la Paz y otras esferas, engrosan la relación personalidades de las ciencias, la cultura, el activismo social y el deporte de unos 100 países.
Para Betto, la preservación de la soberanía de la isla es algo inestimable, esencial para todos los que luchan por un mundo en cual los bienes sean compartidos y todos tengan derecho a una vida digna.
Respecto al plan Bush, enfilado a una supuesta transición democrática en Cuba, sostuvo que la verdadera transición ocurrió en la Isla en 1959, cuando el país dejó de ser siervo sumiso del imperio para emerger como nación libre y soberana.
Pese a los innumerables intentos de Estados Unidos de violar la soberanía la isla y derrotar a la Revolución, desde 1961 -destacó- sólo ha conocido el fracaso y la resistencia inconmovible de un pueblo que tiene en Fidel Castro su máxima figura de referencia.
Tengo la certeza -aseveró- de que todos los planes son inútiles frente a ese pueblo dispuesto al combate hasta morir en defensa de su Revolución, y cuya unidad y serenidad se puso de manifiesto en estos días en que el Comandante cuida de su salud.

domingo, agosto 20, 2006

ISLA ADENTRO

Por: Rosa Miriam Elizalde

«Hay que ir al centro (de la Isla) siempre, no ponerse

en la orilla a aullar a otra vida mejor o peor de nuestro
mismo mundo.»
Juan Ramón Jiménez.

Juan Ramón Jiménez
le dio a la generación de escritores cubanos que se organizó en torno a la Revista Orígenes, en la década del 30 del Siglo XX, una lección de poesía, que era, también, ética: mirar Isla adentro. «Cuando el mar de una Isla no es solo mar para ir a otra parte, sino para que lo pasee y lo goce, mirando hacia dentro, el cargado de conciencia universal tanto como el satisfecho inconsciente, esa Isla será alta y hondamente poética, no ya para los de fuera sino, sobre todo, para los de dentro», escribió en el prólogo a La poesía cubana en 1936.

Con el mar en el horizonte de la ventana de mi casa y mientras mi vecina riega las arecas del pasillo interior del edificio, me pregunto si los medios internacionales, que tanta atención le prestan a Cuba, verdaderamente han mirado dentro de la Isla. ¿Quién le ha preguntado a ella o a cualquier otra mujer que cada tarde hace la cola del pan e inventa la comida del día, lo que piensa de la salud de Fidel? ¿A cuántos lectores llegaron las palabras de esas personas que cruzan apuradas la calle, para aventurarse en el «camello» después de una dura jornada de trabajo? ¿En qué medios de la llamada «gran prensa» se ha intentado hallar una respuesta desprejuiciada al «traspaso de poderes sin que se haya alterado la vida cotidiana», que todos los corresponsales perciben, como mismo podrían dar fe de que hoy hace un sol espléndido, ideal para irse a la playa?

Me temo que la mayoría de los lectores españoles, por ejemplo, han sido privados, alevosamente, del derecho a escuchar lo que pensamos muchísimos cubanos, y son rehenes de unas pocas opiniones y sus galerías de espejos. No hablo por todos los cubanos, pero camino las calles, sufro las colas y comparto las luces y las sombras de este país como cualquier hijo de vecino, y en estos días no se habla de otra cosa que de Fidel con los amigos, los compañeros de trabajo, los conocidos y desconocidos, y con aquellos que te reconocen como periodista y te interrogan, mirándote a los ojos e intentando buscar más información de la que dices en el periódico.

Hasta el domingo, en que se divulgaron las fotografías de Fidel convaleciente, se vivía un país inusual: la gente hablaba poco y casi en susurros. La Habana, una de las ciudades más ruidosas del planeta, de pronto enmudeció. La bulla cubana, ese lugar común de nuestra idiosincrasia, fue sustituida por el silencio, por una consternación callada, por un repliegue al dolor. La proclama donde se dio a conocer la noticia de la operación de Fidel había dejado a la Isla sin palabras. ¿Por qué? «La gente sabe que Fidel dice siempre la verdad, por dura que sea», comentaba el canciller Felipe Pérez Roque en un documental transmitido por la televisión, que hizo llorar a millones de personas en la noche del do mingo.

Si el Comandante en Jefe advertía que había sido sometido a una operación muy riesgosa y delegaba por primera vez todas sus responsabilidades, nadie dudaba de que su vida corría peligro. Si luego él nos explicaba que su enfermedad pasaría a «secreto de Estado», lo entendíamos perfectamente. Vivir en una Isla sometida al cerco y al morboso examen de los medios, te enseña a comprender y a respetar a un ser humano que no quiere ser sometido al espectáculo, ni expuesto a todas las miradas y a todos los malentendidos.

Por más que nos consideren un monolito —lo mismo para atribuirnos colectiva inconformidad que cobardía generalizada—, nuestro dolor no vino por decreto, ni la angustia que compartíamos estuvo asociada al destino político, como se ha tratado de hacer ver mar afuera, sino a la posibilidad real de que Fidel nos falte físicamente. Solo a quienes no hayan vivido la cotidianidad esencial de la Isla se les puede ocurrir que, en un momento tan dramático, el ciudadano común de este país fuera a preocuparse de otra cosa ajena a la vida de uno de los pocos jefes de Estado profundamente amado por su pueblo.

Solo por eso, las imágenes de celebración en Miami causaron aquí un profundo desprecio. No por estar acostumbrados a este tipo de reacciones, deja de asombrarnos la perfidia y la superficialidad que demuestran. Quien festeja la muerte y disfruta del dolor de los otros, es un sádico, pero quien, además, subestima la relación que tiene un líder como Fidel con los habitantes de su país es un ignorante irresponsable.

El odio, por más que les pese reconocer a quienes levantan polvaredas en torno a la transición o la sucesión —términos, por cierto, acuñados por el Departamento de Estado norteamericano—, solo tiene expresión en los deseos de quienes no han trascendido la orilla de la Isla y no tiene base en signos reales. Como ha ocurrido en otros períodos de riesgos y cargados de amenazas, la Revolución está más sólida que nunca y con un apoyo popular decidido y compacto. Es lo que puede explicar que la palabra «tranquilidad» no la haya puesto en duda ni un grito, ni el roce de una piedra que, como se sabe, cuando tienen lugar en Cuba suelen ser noticia de primera plana, aunque en ese mismo instante estén cayendo bombas «quirúrgicas» en un orfanato de Iraq.

La notoria derechización de los gobiernos de este mundo, la actitud hostil hacia Cuba de Estados Unidos y sus ventrílocuos, y la satanización mediática en torno a la Isla, han hecho concebir a la administración norteamericana, los extremistas de Miami y a buena (o mala) parte de los analistas internacionales, la ilusión de que con la muerte de Fidel caerá inevitablemente el gobierno revolucionario. Ese deseo enfermizo les impide ver qué será Cuba cuando él ya no esté en las tribunas: un país que se parecerá bastante a lo que ahora mismo es.

El poeta cubano Roberto Fernández Retamar, presidente de la Casa de las Américas, lo explicaba de modo insuperable: «Se nos pregunta con frecuencia cómo será nuestro futuro. Pero el futuro no empieza con un hachazo, como tampoco lo hace el alba, según experimentamos quienes hemos contemplado el glorioso espectáculo del amanecer en medio del mar, ni la primavera “que ha venido”, escribió Antonio Machado, “y nadie sabe cómo ha sido”. Hay que ser muy poco perspicaz para no reparar en que nuestro futuro ya ha comenzado cuarenta años después».

Más que en otras circunstancias he sentido un enorme consenso en torno a esta idea de Fernández Retamar. Sin dudas, el futuro ha comenzado hace tiempo, aspirando a cambios, claro que sí, pero dentro de la Revolución y no al margen de ella. En vez de especular, «el cargado de conciencia universal tanto como el satisfecho inconsciente» que intenta descifrar la Isla, debería preguntarse por qué no tiene ningún atractivo para nosotros la famosa noción del pluripartidismo, que movilizó a las sociedades del Este y ha convertido en misioneros de un solo modelo de democracia a tantos opinantes que nos miran siempre por encima del hombro.

Quienes están obsesionados con nuestra «libertad», deberían entender la incongruencia entre esa palabra y el entusiasmo por descalificar, acorralar y humillar a los que vivimos en Cuba. Deberían dar un paso más acá de la orilla y despojarse del fantasma de Franco, que nada tiene que ver con nuestra historia. Deberían respetar nuestros sentimientos. Deberían oírnos. Deberían seguir el consejo de Juan Ramón…

No se queden ahí parados. Entren, por favor, Isla adentro.

Publicado en El Mundo, este sábado 19 de agosto

viernes, agosto 18, 2006

NINGÚN ENEMIGO PODRÁ DERROTARNOS

Principales ideas contenidas en la entrevista realizada al General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba en funciones y Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, por el colega Lázaro Barredo, director del periódico Granma.

. Felicito y agradezco, en nombre de todo el pueblo, a los médicos y al resto de las compañeras y compañeros que han atendido a Fidel de forma excelente, con una profesionalidad insuperable y sobre todo, con gran amor y dedicación.

. La extraordinaria naturaleza física y mental del Comandante en Jefe también ha resultado esencial para su recuperación satisfactoria.

. La Proclama nos planteó a todos tareas precisas. Lo principal es dedicarse en cuerpo y alma a cumplirlas. Así lo hemos estado haciendo todos los dirigentes junto al pueblo.

. Aprovecho para agradecer, en nombre del Comnandante en Jefe y de la Dirección del Partido, las incontables muestras de apoyo a la Revolución y a su Proclama, y las manifestaciones de cariño.

. Reina una absoluta tranquilidad en el país. Y algo aún más importante, la actitud serena y decidida que se respira en todas partes.

. Nunca hemos echado en saco roto una amenaza del enemigo. Por consiguiente, dando cumplimiento a los planea aprobados por el compañero Fidel, decidí elevar de manera sustancial nuestra capacidad y disposición combativas, mediante el cumplimiento de las medidas previstas, entre ellas la movilización de varias decenas de miles de reservistas y milicianos, que cumplieron o cumplen en estos momentos un importante ciclo de preparación y cohesión combativas.

. Están gastando sumas millonarias de dinero del contribuyente norteamericano en la teleagresión, para lograr el mismo resultado de siempre: UNA TV QUE NO SE VE.

. Nadie lo dude, mientras permanezcamos como hasta el presente, NINGÚN ENEMIGO PODRÁ DERROTARNOS.

martes, agosto 15, 2006

Más de 10 mil personalidades mundiales defienden soberanía cubana

Total de firmas hasta hoy : 10806

Justo cuando se cumple este lunes una semana de la difusión en La Habana del manifiesto "La soberanía de Cuba debe ser respetada", firmada inicialmente por más de 400 personas de 50 países, la adhesión al documento continúa en diversos lugares del orbe.
El 7 de agosto, el teólogo belga Francois Houtart leyó junto al poeta cubano y presidente de la Casa de las Américas, Roberto Fernández Retamar, el mencionado texto, en el cual se denunciaron las amenazas de Washington a la integridad territorial de la isla.
Los firmantes fustigaron la postura del gobierno de George W. Bush a raíz de una proclama del presidente Fidel Castro al pueblo de Cuba, poco después de ser sometido a una operación quirúrgica.
El 31 de julio, el mandatario informó sobre su estado de salud y delegó con carácter provisional en el primer vicepresidente, Raúl Castro, sus funciones al frente del Estado, el Gobierno, el Partido Comunista y las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
A partir de esa proclama, funcionarios estadounidenses han formulado declaraciones "cada vez más explícitas acerca del futuro inmediato de Cuba", señala el texto firmado por los Nobel de Literatura José Saramago, Nadine Gordimer, Darío Fo y Wole Soyinka.
También lo rubricaron Desmond Tutu, Rigoberta Menchú y Adolfo Pérez Esquivel (Paz) y Zhores Alfiorov (Física), quienes criticaron al secretario estadounidense de Comercio por afirmar que "llegó el momento de una verdadera transición hacia una verdadera democracia".
El dramaturgo británico Harold Pinter se convirtió en el noveno Premio Nobel en respaldar a Cuba, junto a figuras de relieve como los actores Benicio del Toro y Jorge Perugorría, y los escritores Juan Gelman, Mario Benedetti, Frei Betto e Ignacio Ramonet.
Los firmantes también repudiaron declaraciones del vocero de la Casa Blanca, Tony Snow -luego reiteradas por Bush- según las cuales su gobierno estaba "listo y ansioso para otorgar asistencia humanitaria, económica y de otra naturaleza al pueblo de Cuba".
La llamada Comisión para una Cuba libre, presidida por la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, había destacado semanas antes en un informe "la urgencia de trabajar hoy para garantizar que la estrategia de sucesión del régimen de Castro no tenga éxito".
Bush declaró sin reservas que el citado documento era una prueba clara de que en su administración "estamos trabajando activamente por un cambio en Cuba, no simplemente esperando a que ocurra".
Según ha admitido el Departamento de Estado, el plan incluye medidas que permanecerán secretas "por razones de seguridad nacional" y para asegurar su "efectiva realización", lo que induce a pensar en una eventual agresión militar contra la nación caribeña.
El documento de las personalidades apunta que "no es difícil imaginar el carácter de tales medidas y de la "asistencia" anunciada, si se tiene en cuenta la militarización de la política exterior de la actual administración estadounidense y su actuación en Iraq".
Otras firmas de renombre son las de los músicos Manu Chao y Chico Buarque, quienes alertaron en el referido texto la "amenaza creciente" contra la integridad de este país, la paz y la seguridad en América Latina y el mundo.
"Debemos impedir a toda costa una nueva agresión", subrayaron, además, Ramsey Clark, Tomás Borge, James Petras, Piero Gleijeses, Belén Gopequi, Miguel D"Escoto, Eduardo Galeano, Danny Glover, Volodia Teitelboim y Oscar Miemeyer, entre otros.

lunes, agosto 14, 2006

TARDE INOLVIDABLE ENTRE HERMANOS

  • Fidel, Chávez y Raúl dieron rienda suelta a sus corazones para colmar de cariño infinito la tarde del 13 de agosto de 2006, para celebrar el cumpleaños 80 del Comandante de todas las batallas, hecho del palo más duro y robusto de Cuba: EL CAGUAIRÁN.
Como anunció el sábado, al lanzar su candidatura presidencial, Chávez vino a La Habana a festejar el cumpleaños 80 de su hermano Fidel. Raúl lo recibió en el aeropuerto y lo estrechó en el abrazo de un pueblo que le agradece al líder amigo su grandeza humana y actitud solidaria.
Fidel esperó a Chávez en el lecho donde se recupera y compartió con él más de tres horas de emotivo intercambio, anécdotas, risas, fotos, regalos, una frugal merienda y la alegría de una amistad entrañable. "Esta es la mejor de todas las visitas que he hecho en mi vida"— diría el Presidente venezolano, quien admirado por la capacidad de recuperación del Comandante exclamó: "¿Qué ser humano es este? ¿De qué material está hecho? Es, como dicen ustedes, de caguairán".
Chávez le confesó a Fidel que, en aras de sorprenderle, llevaba una semana tratando de pintarle un retrato, pero finalmente desistió en la madrugada del 13, insatisfecho con sus trazos del perfil de la nariz del homenajeado, por lo que prefirió, junto a la taza de la vajilla de Napoleón que atesoraba Bolívar y la daga de El Libertador, traerle un cuadro de José Antonio Quintero, pintor venezolano de las nuevas generaciones.
En compensación, Raúl obsequió al líder
bolivariano un retrato de Fidel hecho en 1959 por el afamado pintor mexicano David Alfaro Siqueiros, el cual estuvo
durante algún tiempo en el despacho del Ministro de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias.
Fue una tarde inolvidable, compartida
entre hermanos de sangre y de causa, que trajo fuerzas y aliento nuevos al aguerrido Comandante de mil batallas empeñado en una nueva victoria por la vida

GRÁFICAS DE TRES HORAS INOLVIDABLES







domingo, agosto 13, 2006

ME SIENTO MUY FELIZ, expresó FIDEL


Al arribar a sus 80 años de edad,
el Comandante en Jefe Fidel Castro
envía mensaje alentador sobre su
estado de salud, que ha mejorado
considerablemente. Asegura que
el país marcha perfectamente bien




A TODOS LOS QUE DESEARON MI SALUD, LES PROMETO QUE LUCHARÉ POR ELLA

13 de agosto de 2006 00:18:57 GMT

Queridos compatriotas y amigos de Cuba y del resto del mundo:

Ya hoy día 13 he arribado a los 80 años de edad.
Decir que la estabilidad objetiva ha mejorado considerablemente no es inventar una mentira. Afirmar que el período de recuperación durará poco y que no existe ya riesgo alguno, sería absolutamente incorrecto.
Les sugiero a todos ser optimistas, y a la vez estar siempre listos para enfrentar cualquier noticia adversa.
Al pueblo de Cuba, infinita gratitud por su cariñoso apoyo. El país marcha y seguirá marchando perfectamente bien.
A mis compañeros de lucha, eterna gloria por resistir y vencer al imperio, demostrando que un mundo mejor es posible.
Hoy, 13 de agosto, me siento muy feliz.
A todos los que desearon mi salud, les prometo que lucharé por ella.


OTRAS IMÁGENES ACTUALES DE FIDEL


¡FELICIDADES FIDEL!


Al Comandante de la estirpe mayor, al padre de los cubanos que aman de verdad a su Patria, mi pequeño homenaje en su 80 cumpleaños con una recordación de la inspiración del Che.

UN POCO DE HISTORIA.
De este momento, en que Fidel va a ser liberado de la prisión en México gracias a las gestiones del ex presidente Lázaro Cárdenas, el Che contaría después: Recuerdo que le expuse específicamente mi caso: un extranjero, ilegal en México, con toda una serie de cargos encima. Le dije que no debía de manera alguna pasarse por mí la Revolución, y que podía dejarme, que yo comprendía la situación y que trataría de ir a pelear desde donde me lo mandaran, y que el único esfuerzo debía hacerse para que me enviaran a un país cercano y no a la Argentina. También recuerdo la respuesta tajante de Fidel: “Yo no te abandono”.

CANTO A FIDEL

Vámonos,
Ardiente profeta de la aurora,
Por recónditos senderos inalámbricos
A liberar el verde caimán que tanto amas.
Vámonos,
derrotando afrentas con la frente
plena de martianas estrellas insurrectas,
juremos encontrar el triunfo o encontrar la muerte.
Cuando suene el primer disparo y se despierte
en virginal asombro la manigua entera,
allí, a tu lado, serenos combatientes,
nos tendrás.
Cuando tu voz derrame hacia los cuatro vientos
reforma agraria, justicia, pan, libertad,
allí, a tu lado, con idénticos acentos,
nos tendrás.
Y cuando llegue el final de la jornada
la sanitaria operación contra el tirano,
allí, a tu lado, aguardando la postrer batalla,
nos tendrás.
El día que la fiera se lama el flanco herido
donde el dardo nacionalizador le dé,
allí, a tu lado, con el corazón altivo,
nos tendrás.
No pienses que puedan menguar nuestra entereza
las decoradas pulgas armadas de regalos;
pedimos un fusil, sus balas y una peña.
Nada más.
Y si en nuestro camino se interpone el hierro,
pedimos un sudario de cubanas lágrimas
para que se cubran los guerrilleros huesos
en el tránsito a la historia americana.
Nada más.


Ché Guevara
México, 1956

sábado, agosto 12, 2006

AHÍ ESTÁ FIDEL, SERENO Y SABIO

Por: Antonio Maira

AHÍ ESTÁ FIDEL, sereno y sabio —«culto por antonomasia, y lo que no sabe se lo imagina», dice de él, con definición precisa del conocimiento y de la cultura del dirigente revolucionario, Carlos Poblete Ávila—, enseñando a su pueblo a transitar por su ausencia. Fidel, que simboliza casi perfectamente a Cuba en una doble identificación de ida y vuelta con su pueblo.
Y allí está, arrogante y necio, personalmente nadie, Bush —el emperador intelectualmente desnudo— que no sabe nada ni es capaz de imaginar nada, salvo a Dios hablándole al oído y ordenándole terribles guerras genocidas que enriquezcan todavía más a sus amigos petroleros, proclamando futuros para la Mayor de las Antillas y promoviendo una historia que no va a cumplirse nunca.
Ahí está Cuba, pequeña isla que ha crecido hasta superar a su enemigo, que se ha hecho gigantesca para abrazar a la humanidad, que ha desbordado fronteras y se ha desparramado por el mundo, batallando ideas y solidarizándose con los pueblos. Cuba brújula, Cuba rumbo. Cuba, enorme Cuba.
Y allí están, en Washington y en Miami, la escoria de la Humanidad —inhumanidad plena— que se esfuerza, cada vez más cerca de una primera derrota severa, por dirigir el mundo. Ahí están sus pequeños e infames lacayos, que constituyen el coro necesario del Imperio, alentando la elaboración de sangrientas «listas negras» para amenazar al digno pueblo de Cuba: «Tomaremos nota de los cubanos que no apoyen el proceso de transición», ha dicho Bush y repetido Confiereezza Rice, afilando cuchillos, ante la indiferencia criminal de la «comunidad internacional» que obedece, con indignidad plena, a los EE.UU. Amenaza inútil a un pueblo que lo dará todo para no perder la dignidad y para no convertirse en una colonia estadounidense.
Y allí están también los pocos centenares de «disidentes», equilibristas y negociantes de las palabras, que venden su patria al diablo, que abusan de sus libertades y comercian en dólares su obediencia a la Oficina de Intereses de los EE.UU. en La Habana. Los «disidentes» que se cuidan mucho de expresar con claridad traiciones por otro lado evidentes. Poco riesgo para tanta cámara televisiva y una vida de privilegio. Poco riesgo para los que aplauden el diseño colonial de la Comisión de Asistencia para una Cuba Libre. Poco riesgo para los que alientan el día de los «cuchillos largos» y esperan, neciamente, larga vida bajo el sol del Imperio.
Y más allá están los cómplices del Imperio, la infamia de gesto grave y la infamia de sonrisa amable, que presenta invariablemente una bandeja con la «democracia podrida» del consenso que exige Washington. Son los políticos sin pueblo, los líderes que fabrican la mercocracia de «occidente». Vocean las mismas palabras que Bush pero disimulan su discurso neofascista. Son los países europeos con su «posición común», que solo encuentran una política exterior compartida en la obediencia más servil a los EE.UU. Y Falsimedia, con su ignominia bien repartida entre los que proclaman sin tapujos la necesidad de una Cuba capitalista y colonizada, y los que siguen simulando la existencia de una «transición democrática» que elimine el sistema de participación y movilización política de la Revolución y que imite el indigno, corrupto y vacío mercado político de occidente.
Aquí o allá, en Cuba o en EE.UU., en América Latina o en Europa, está cada cual con sus atributos nobles o infames.
El pueblo de Cuba —sabiéndose pueblo, cuerpo colectivo, pasado e historia, proyecto social para todos, condensando la sabiduría de una guerra continua, triunfante y dura, exigente, sintiendo la dignidad de ser y de decidir, aspirando a una felicidad compartida y buscada, consciente de su valor en el mundo y en la historia, orgulloso de su solidaridad— aprieta los puños, sofoca la angustia y espera. Está —como recordaba en estas páginas Norelys Morales Aguilera— en «algún lugar de Cuba» listo para enfrentar las famosas «medidas secretas» del Imperio que busca una oportunidad para vencer a este pueblo indómito.
Los exiliados de Miami, una pequeña corte para el Bush de la «Comisión para la Asistencia a una Cuba Libre», tan ridícula como insensata, desvergonzada y clasista, vengativa y fascista, que cacarea sin rubor alguno su traición a Cuba al colocarse servilmente a las órdenes de un Coordinador para la transición nombrado por el Departamento de Estado. Representan a la otra Cuba, la del saqueo brutal y la del pueblo humillado, la que está escrita en el programa que entrega a los Estados Unidos el diseño político y económico de la nueva república plattista y bananera. Una corte indigna que se reserva únicamente el derecho al saqueo y placer de la venganza. Son los grupos ultraderechistas que han festejado con crueldad el encarcelamiento abusivo de los Cinco.
Los pueblos de América Latina que no se privan ya de identificar sus esperanzas con Cuba porque muchos de ellos han sido invadidos por la solidaridad que les han llevado los médicos, los educadores, los ingenieros y los científicos cubanos. Y algunos gobiernos del continente, como Venezuela, que asumirán sin dudarlo la tarea primordial de romper cualquier bloqueo total a la Isla que pueda decretar, contra todo el derecho internacional, el gobierno de los EE.UU.
Las decenas de millones de amigos incondicionales de Cuba y de su Revolución, que desde Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay, Chile, España y muchos otros países, se sienten patriotas cubanos.
El presidente Bush que juega a los «planes secretos» que no son otra cosa que el recurso a todas las guerras posibles, a los instrumentos terroristas de siempre, y «la disposición presidencial de solicitar del Congreso una autorización genérica para la intervención militar cuando el presidente lo considere oportuno». Cuando sea posible... El sueño imperial siempre frustrado de los últimos 46 años. Algo ya previsto en la ley Helms-Burton y que es usado ahora para crear expectativas mundiales de cambio en Cuba.
Y por fin, contemplándolo todo; feliz y satisfecho a su pueblo; irónico y seguro a su principal enemigo; colérico a los traidores sin límite, despreciativo a los cómplices políticos y a los agentes mediáticos del Imperio; Fidel, sereno y sabio.

(Tomado de Insurgente)