Vivo en un país libre,
cual solamente puede ser libre,
en esta tierra, en este instante,
y soy feliz porque soy gigante…
Vivimos felices y construimos, centímetro a centímetro y con todas las validaciones, la Revolución más grandiosa que hayamos conocido en nuestro país, benefactora del hombre en toda su dimensión.
Desde antes de triunfar, incluso, cuando parecía una verdadera utopía, en el juicio realizado a los asaltantes al cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, Fidel, en el alegato de autodefensa conocido como La Historia me absolverá, al determinar las causas por las que era necesaria una revolución en Cuba, detalló los seis puntos principales devenidos más tarde, Programa de la Revolución en el poder. Las primeras palabras del líder del movimiento revolucionario con toda convicción aseveró: “Traigo en el corazón las doctrinas del Maestro y en el pensamiento las nobles ideas de todos los hombres que han defendido la libertad de los pueblos.”






























