jueves, julio 16, 2009

Lo que debe demandarse a Estados Unidos

(Tomada de Cubadebate)
La reunión de Costa Rica no conducía ni podía conducir a la paz. El pueblo de Honduras no está en guerra, solo los golpistas usan las armas contra él. A ellos habría que demandarles el cese de su guerra contra el pueblo. Tal reunión entre Zelaya y los golpistas solo serviría para desmoralizar al Presidente Constitucional y desgastar las energías del pueblo hondureño.

La opinión pública mundial conoce lo ocurrido en ese país a través de las imágenes difundidas por la televisión internacional, fundamentalmente Telesur, que sin perder un segundo transmitió fielmente cada uno de los hechos ocurridos en Honduras, los discursos pronunciados y los acuerdos unánimes de los organismos internacionales contra el golpe.

El mundo pudo apreciar los golpes que se descargaban sobre hombres y mujeres, los miles de gases lacrimógenos lanzados contra la multitud, los groseros gestos con armas de guerra y disparos para intimidar, herir o asesinar a ciudadanos.

Es absolutamente falsa la idea de que el embajador de Estados Unidos en Tegucigalpa, Hugo Llorens, ignorara o desalentara el golpe. Lo conocía, al igual que los asesores militares norteamericanos, que no cesaron un minuto de entrenar a las tropas hondureñas.
Hoy se conoce que la idea de promover una gestión de paz a partir de Costa Rica surgió en las oficinas del Departamento de Estado, para contribuir a la consolidación del golpe militar.

El golpe fue concebido y organizado por personajes inescrupulosos de la extrema derecha, que eran funcionarios de confianza de George W. Bush y habían sido promovidos por él.

Todos, sin excepción, tienen un grueso expediente de actividades contra Cuba. Hugo Llorens, embajador en Honduras desde mediados del 2008, es cubano americano. Forma parte del grupo de agresivos embajadores de Estados Unidos en Centroamérica, constituido por Robert Blau, embajador en El Salvador; Stephen McFarland, en Guatemala, y Robert Callahan, en Nicaragua, nombrados todos por Bush en los meses de julio y agosto del 2008.

Los cuatro siguen la línea de Otto Reich y John Negroponte, que junto a Oliver North fueron responsables de la guerra sucia contra Nicaragua y de los escuadrones de la muerte en Centroamérica, que costaron a los pueblos de la región decenas de miles de vidas.

Negroponte fue representante de Bush en las Naciones Unidas, Zar de la inteligencia norteamericana, y finalmente subsecretario de Estado. Tanto él como Otto Reich, por diversas vías, estuvieron detrás del golpe de Honduras.
La base de Soto Cano en ese país, sede de la “Fuerza de Tarea Conjunta Bravo” perteneciente a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, es el punto de apoyo principal del golpe de Estado en Honduras.

Estados Unidos tiene el tenebroso plan de crear cinco bases militares más alrededor de Venezuela, con el pretexto de sustituir la de Manta en Ecuador.
La disparatada aventura del golpe de Estado en Honduras ha creado una situación realmente complicada en Centroamérica que no se resuelve con trampas, engaños y mentiras.

Cada día se conocen nuevos detalles de la implicación de Estados Unidos en esa acción, que tendrá también seria repercusión en toda América Latina.
La idea de una iniciativa de paz a partir de Costa Rica fue transmitida al Presidente de ese país desde el Departamento de Estado cuando Obama estaba en Moscú y declaraba, en una universidad rusa, que el único Presidente de Honduras era Manuel Zelaya.

Los golpistas estaban en apuros. La iniciativa transmitida a Costa Rica buscaba el objetivo de salvarlos. Es obvio que cada día de retraso tiene un costo para el Presidente Constitucional y tiende a diluir el extraordinario apoyo internacional que ha recibido. La maniobra yanki no incrementa las posibilidades de paz, sino todo lo contrario, las disminuye, y el peligro de violencia crece, ya que los pueblos de nuestra América no se resignarán jamás al destino que les tienen programado.

Con la reunión de Costa Rica se cuestiona la autoridad de la ONU, la OEA y demás instituciones que comprometieron su apoyo al pueblo de Honduras.
Cuando Micheletti, Presidente de facto, proclamó ayer que está dispuesto a renunciar a su cargo si Zelaya renunciaba, sabía ya que el Departamento de Estado y los militares golpistas habían acordado sustituirlo y enviarlo de nuevo al Congreso como parte de la maniobra.

Lo único correcto en este momento es demandar del gobierno de Estados Unidos que cese su intervención, deje de prestar apoyo militar a los golpistas y retire de Honduras su Fuerza de Tarea.

Lo que se pretende exigir al pueblo de Honduras en nombre de la paz, es la negación de todos los principios por los cuales lucharon todas las naciones de este hemisferio.

“El respeto al derecho ajeno es la paz”, dijo Juárez.






Fidel Castro Ruz
Julio 16 de 2009
1 y 12 p.m.

martes, julio 14, 2009

Empezó el "saltimbanqui" en el gobierno del Goriletti.

En Cuba llamamos “saltimbanqui” a estar de un lado a otro, sin estabilidad, fuera de control... “de aquí para allá”. Es lo mismo que le está sucediendo a algunos “funcionarios" públicos del desgobierno del Gorilotte, lo cual se convierte en una indiscutible debilidad.

Recuerden ustedes que su anterior “ministro de Relaciones Exteriores, Enrique Ortez Golinger, se destacó por su falta de ética y público desagravio al presidente Obama y al español Zapatero.

Al primero lo caracterizó como el “negrito que no sabe nada de nada” ni siquiera dónde queda Tegucigalpa, y al segundo como Zapatero a su zapato… Bueno, este inestable personaje el viernes último juró la cartera de Ministro de Gobierno de la camarilla de facto. Lo hizo como para estar verdaderamente a los pies de los golpistas, que es lo que siempre ha hecho: hacerle el juego a las cartas más sucias que pueda tirar un gobernante.

Pues el susodicho ministro, ya renunció. Solo duró en el cargo apenas tres días. ¿Qué está sucediendo? ¿Le está faltando credibilidad y confianza al Gobierno de facto?

El problema también se une a que las manifestaciones del pueblo se multiplican y enfrentan las acciones terroristas de los golpistas. La jerga popular canta a toda voz: “Nos tienen miedo, porque no tenemos miedo.”

Este no será el último, lo que no es legítimo queda rápidamente en el camino y más cuando se es tan inestable como Ortez, signado a ser un saltimbanqui.

¿Y ahora, a dónde va a parar? ¿Quién lo va a proteger del daño que le ha hecho al pueblo hondureño? ¿Cómo enfrentará su posición racista ante el amo del Norte?
El pueblo le ajustará las cuentas.

domingo, julio 12, 2009

Siguen los trapos sucios en la tendedera de los golpistas

El sitio digital Cubadebate publica hoy una información demostrativa que de al general Romero Vásquez de casta le viene al galgo ser rabilargo, como reza en el viejo refrán. Un golpista, infractor y usurpador de la Constitución no podía ser inmaculado sino un perfecto ladrón profesional.

El hoy comandante del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas hondureñas, que se anotó el punto de secuestrar y expulsar del país al Presidente constitucional José Manuel Zelaya, es de lo más representativo de la delincuencia. Fue arrestado y encarcelado en febrero de 1993 como cabecilla de una pandilla internacional de ladrones de carros. Antes robaba carros y ahora se roba el poder. Este fue el mismo personaje que después del golpe de estado técnico Zelaya destituyó de su cargo y después encabezó la asonada.

El artículo que publicó el periódico El Heraldo de Hondura expresa que 11 de los miembros de la “Banda de los Trece” fueron encarcelados, entre ellos Vásquez, quien se apropió de más de 200 vehículos para venderlos en países vecinos.

Otro periódico de la capital hondureña “La Tribuna” señala que: “Once personas detenidas por su supuesta participación en el robo de unos 200 automóviles de lujo, así como 12 de los 19 carros decomisados como prueba de convicción por la Dirección Nacional de Investigaciones (DNI), fueron puestas ayer a la orden del Juzgado de Letras Primero de lo Criminal de Tegucigalpa”, y precisa además “dos diputados tienen en su poder carros robados”.

Como pueden ver, el diablo los junta. Este personaje es el que encabeza el golpe de estado por los militares, elije a Micheletti como presidente y él ladrón de carros de lujo queda como General en Jefe de las Fuerzas Armadas de Honduras.

Hay más que decir de este monstruo, ya que su preparación terrorista se realizó en la Escuela de las Américas, esa academia militar yanqui, en la que como alumno aventajado, aprendió las excelentes técnicas de torturas, de desaparición, asesinato y desaparición de personas, muy empleadas durante muchos años allí, en Nicaragua y en otros países de Latinoamérica.
El pandillero internacional de ladrones de carros devenido por obra y gracia de la más rancia oligarquía hondureña como comandante de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas fue, “casualmente” uno de los asistentes a la embajada norteamericana en Tegucigalpa unos días antes y se cree que fue donde aprendió cómo realizar el golpe de estado a Zelaya.

No hay vergüenza. Los golpistas se desmoronan.

La evidencia sobre Estados Unidos

Hoy se debate si en realidad Estados Unidos tiene o no responsabilidad o conexión con el golpe de estado perpetrado por la oligarquía y los militares en Honduras el 28 de junio que provocó el secuestro, destitución y traslado a Costa Rica del presidente constitucional José Manuel Zelaya, propinando así un duro golpe a la constitucionalidad y creando un oscuro precedente en Latinoamérica en épocas de renacer democrático, pero varios especialistas se han pronunciado por establecer puntos de contacto entre la política aplicada históricamente por la nación del norte en la región, sus intereses actuales en ese país y la posición asumida públicamente por los representantes de su gobierno sin desestimar las realizadas por la extrema derecha y otros grupos retrógrados.

Una cosa es lo que se piensa y otra la realidad, o la presunción que sale de hilvanar hechos, criterios, compromisos, relaciones… No por gusto en la reflexión de Fidel “Un gesto que no se olvidará”, al referirse al golpe técnico y resaltar los valores del presidente Zelaya, concluye el párrafo diciendo: “Lo que allí ocurra será una prueba para la OEA y para la actual administración de Estados Unidos”.

No por gusto se refirió a Estados Unidos y el papel que debía jugar en ese hecho y en lo que avizoró tres días antes y también reiteró que ese gobierno no tiene vida sin el oxígeno de Estados Unidos.

En un trabajo bien condimentado publicado por Telesur y Kaosenlared, la periodista Eva Golinger nos dice refiriéndose a los hechos de Honduras “Mientras ocurría el golpe de estado, los militares estadounidenses y los representantes de Washington en la embajada estadounidense en Tegucigalpa tenían conocimiento pleno de los sucesos.

Ante tal aseveración, no deja mucho espacio a lo expresado por el presidente Zelaya en relación con todo Hugo Llorens, el embajador de EE.UU, y su inocencia en relación con los hechos, corroborados después por la canciller Patricia cuando le realizó múltiples llamadas telefónicas sin respuesta alguna.

No se puede soslayar el hecho de que en el país centroamericano se encuentra enclavada la base Soto Cano, la cual constituye la sede de la Fujerza de Tarea Conjunta denominada “BRAVO” (JTF-B) de Estados Unidos, integrada por efectivos de las fuerzas aéreas, de seguridad conjuntas y el Primer Batallón-Regimiento No. 228 de la aviación estadounidense, que agrupa a más de 650 ciudadanos norteamericanos y hondureños que viven en los cuarteles militares allí enclavados. Tanto poderío y ubicación estratégica en la región encierra también serios compromisos.

Si bien la presidencia de Estados Unidos, la Secretaria de Estado Hillary Clinton, entre otros se han pronunciado públicamente por reconocer como único presidente legítimo a José Manuel Zelaya, no han realizado acciones contundentes para contribuir al retorno a la constitucionalidad y un poco se están codeando con el gobierno de facto. En la propia conversación de la Clinton con Micheletti para conocer su parecer en cuanto a la propuesta de mediación, se le estaba considerando como legal presidente. A partir de ello, el gorilote comenzó a redoblar su blasfemia, a condicionar situaciones, a exigir seguridad y lugar para reunirse, hacer anuncios constitucionales, entre otros.

En un trabajo anterior me referí a la respuesta dada por la Clinton a los periodistas, cuando culminó la reunión con Zelaya, en la que indagaron acerca de que si ese regreso al orden constitucional de Honduras, implica el retorno del presidente Zelaya a lo cual contestó: "Ahora que tenemos un proceso de mediación que podría comenzar pronto, no quiero prejuzgar lo que las partes van a acordar. Es bueno que las partes con el presidente Arias como ayuda, resuelvan estos temas". Y dejó lo más importante del proceso en el aire para que “cada cual saque sus propias conclusiones”. No se comprometió con el tema.

Las recién concluidas intenciones de llegar un consenso entre el gobierno legítimo y el golpista para el deceso del último, fueron totalmente infructuosas y desde un inicio manifestamos que nacieron con malformación, porque ninguno de los principios tenidos en cuenta se cumplió y los golpistas, con una arrogancia y prepotencia que sobrepasaban los límites permisibles, se retiraron sin conversar, ni acordar nada.

Entonces, ¿De dónde sale el alimento que nutre a esta camarilla que por más de 13 días está sin recibir dinero, suministros, combustible para mantenerse y la economía del país paralizada?

Si el gobierno de Estados unidos, está realmente en contra del golpe de estado, ¿qué va a hacer? ¿Aplicará las medidas restrictivas anunciadas y aplazadas para el lunes último “apara observar el desarrollo de los acontecimientos” y nada?
En la reflexión de Fidel “Muere el golpe o mueren las constituciones” expresa que mientras el presidente Obama en Europa ratificaba que el presidente Zelaya era el único reconocido “mientras, en Washington la extrema derecha y los halcones maniobraban para que éste negociara el humillante perdón por las ilegalidades que le atribuyen los golpistas… Honduras es hoy no solo un país ocupado por los golpistas, sino además un país ocupado por las fuerzas armadas de Estados Unidos.”

Está claro para todos que si bien la élite del gobierno no ha hecho compromisos públicos con los golpistas sí existe una historia muy difícil de borrar sobre la actuación de Estados Unidos en el área desde mediados del siglo XX y la raíz de su posicionamiento actual en Honduras. Baste recordar la ocupación colonial de esa región por los norteamericanos a lo largo del siglo XX, de lo que dio el nombre terrible de “repúblicas bananeras” para las naciones centroamericanas, cuyos pueblos han dado muestra de una larga resistencia.

Unos 400 000 muertos suman ya las resistencias a las dictaduras militares impuestas en la región durante el siglo XX. Si se le suma a los muertos y desaparecidos en Guatemala, en Nicaragua bajo la dictadura de Zomoza y en E Salvador, se justifica perfectamente esa cifra que es posible sea superada.
Debemos analizar el Golpe de Estado en Honduras en ese contexto porque si eso se permite y no se restituye la constitucionalidad en el país con el regreso de Zelaya, el hemisferio peligra y como tituló Fidel su última reflexión: “Muere el golpe o mueren las constituciones”, que es igual decir “mueren las democracias elegidas por los pueblos” “un grupo de terribles golpes de estado pueden desencadenarse” y arrasar con los logros de los pueblos durante estos años de duro batallar. Los golpes se pueden multiplicar en la tarea demoledora de desestabilizar gobiernos contando con el apoyo la National Encowment Foundation (NED) y la USAID (Agencia Internacional para el desarrollo (USAID), es decir la CIA estadounidense, responsable también de la guerra contra Nicaragua y la invasión a Panamá en 1989, entre otras actuaciones “memorables” en la región.

El retiro de las nubes iniciales, abren paso a la luz, el cielo se despeja, los hombres evalúan la situación, el pueblo sigue aferrado a su historia y a sus principios elementales, pero hay algo más en este golpe porque no podemos pensar que es solo la repetición de viejas formas de hacer de los golpistas con la decisiva participación del poder de la oligarquía en contubernio con las fuerzas militares, sino que hay ingredientes muy provocativos, intencionados, que parecen hechos para colocar al presidente Barack Obana frente a un hecho bien consumado para ver su actitud tomando como referente lo ocurrido con el ex presidente James Carter en tiempos en que tuvo relación con algunas dictaduras “por debilidades de los nuevos gobernantes”.

¿Qué hará Obama ahora? Ya el presidente Hugo Chávez le puso el ultimátum al embasarlo en relación a tomar partido con acciones concretas. ¿Cuándo será? ¿Esperará el desgaste de los manifestantes o la llegada por la fuerza en acción inteligente y sorpresiva de Zelaya? ¿Qué pasará cuando Zelaya llegue a Honduras y cuál será la actitud del gobierno golpista ante ese hecho? ¿Qué hará entonces Estados Unidos?

Son interrogantes que nos llaman a la reflexión porque en realidad son fuertes y difíciles según el curso de los acontecimientos. Solo hemos querido reflexionar al respecto hilvanando ideas y hechos por lo que será necesario tener en cuenta la historia y abrazarse al presente para evaluar con justeza el curso de los acontecimientos.

Fuentes: Telesur, Kaosenlared, Cubadebate y Prensa Latina.

El regreso de Zelaya es lo constitucional

Es llevado y traído en estos días si se logra por fin el regreso de Zelaya a Honduras y con él la eliminación del gobierno de facto que lo despojó de sus funciones el domingo 28 de junio.

No ha sido cosa fácil ese retorno. Los que arrebataron están queriendo sellar la jugada y lograr el tiempo necesario para un cambio de estrategia de modo que les permita adelantar elecciones o convocar a una constituyente.


Este Goriletti usurpador, quien llegó al poder haciendo ver que estaba en pleno ejercicio previsto en la Constitución vigente en Honduras, tiene una larga historia en la política y en el empeño de cambiar las constituciones, hecho que ha estado silenciado por los medios de comunicación durante años. En 1985, trató de convertir el Congreso Nacional hondureño en una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la Carta Magna que actualmente defienden los golpistas como su símbolo trascendental ante la actual crisis política.

Según se plantea en Telesur, “en aquella época se presentó una trifulca y fue suspendida la presentación de la propuesta, dado que en aquél entonces la acción de Micheletti también se consideró traición a la patria y los diputados opositores del partido nacionalista sabían que esa Constituyente únicamente buscaba la extensión del mandato del presidente liberal Suazo Córdoba.”

Tal apego a las ilegalidades lo hacen imputar a Zelaya 18 cargos para ser ajusticiado por la ilegal Corte Suprema de Justicia, lo que a criterio de expertos abogados hondureños, es una gran mentira y estratagema de los sicarios para demeritar la imagen del presidente Zelaya, al que incluso, han acusado de traición a la Patria.

Siguen luchando los hondureños organizados en el Frente Único de Resistencia, quien aglutina a los sectores y organizaciones sociales que se oponen al golpe y reclaman el retorno de la constitucionalidad al país, el cese de las violaciones de los más elementales derechos humanos, el maltrato, las agresiones, los allanamientos, los secuestros y la aplicación de todos los métodos fascistas y terroristas que han practicado en el hemisferio las dictaduras militares.

Pero lo único constitucional, plantean, es el regreso de Zelaya y con él los derechos constitucionales de los hondureños a decidir como pueblo su propio destino, sin que las oligarquías representativas de las 13 familias acaudaladas que controlan las riquezas del país, tengan nada que ver. La única democracia es la que el pueblo decide su propio destino, la que los representa, la que les da voz y voto y trata de equiparar las oportunidades de todos sus hijos a pesar de tener que convivir en sociedades y en un mundo en que la equidad es una palabra casi inexistente.

En entrevista concedida hoy a Telesur, desde Washington, el presidente constitucional de Honduras José Manuel Zelaya ratificó: “En cualquier momento, en cualquier día, en cualquier lugar. Eso es parte de una seguridad que ellos tienen que tener, ellos me conocen perfectamente y saben que no van a poder evitar, no van a poder gobernar, en un sistema de facto en Honduras, ni el pueblo lo permite, ni la comunidad internacional, ni nosotros y estaremos dispuestos siempre a estar frente al pueblo."

viernes, julio 10, 2009

¿Cuál es la mediación?

No entiendo la mediación y el no entendimiento viene del ambiente mafioso, encubierto, mentiroso, premeditado y enmascarado. Nada de cartas abiertas ni transparencia como se había dicho.

Esa mediación nació con malformación congénita y manipulada, puesta en práctica para ganar tiempo por parte de la dictadura golpista y sus acólitos y como una medida de desgaste sistemático, hablando en términos militares, para el gobierno constitucional y la acción del pueblo en defensa del retorno a su constitucionalidad.

El pueblo se desgasta en las calles, lucha sin cesar, ocupa las principales arterias por las que se pueden suministrar recursos al gobierno de la asonada para impedirlo. Las agresividad de los golpistas se acrecienta con el incremento de efectivos militares, el enfrentamiento a los manifestantes y aunque la Comunidad Internacional ha protagonizado las protestas más fuertes que se hayan conocido de forma unánime contra la existencia del gobierno de facto, sigue ahí, sin que nadie tome una decisión definitiva sobre su retiro y la devolución al pueblo de los derechos constitucionales eliminados por los terroristas ocupantes del poder.

Tampoco se entiende que al Gorilote con casaca de presidente, se le dé el mismo tratamiento que a Zelaya que sí es un presidente constitucional elegido por su pueblo. Con los socarrones usurpadores del poder no puede haber conversación ni diálogo, sobran mecanismos para sacarlos del poder, ya sean por fuerzas internas o externas.

La postura arrogante y prepotente asumida por la delegación de facto que asistió a Costa Rica, cual si fuera presidente legítimo del país, dictó decisiones ilegalmente acerca de las elecciones de noviembre que fueron convocadas desde sus inicios por el presidente Zelaya que es el único que puede pronunciarse oficialmente por ellas.

No es posible que se le permita retirarse y dejar una delegación de carteristas de pacotilla porque no tienen validez ninguna como funcionarios gubernamentales y que los reales representantes del gobierno hondureño se queden esperando por ellos, como dejó bien claro en sus declaraciones la Canciller de Honduras Patricia Rodas.

Ellos se empecinan en mantener el poder a toda costa y si el domingo no se ha llegado a un acuerdo se interrumpirán las conversaciones y entonces seguirán ganando tiempo y esa es la estrategia.

Ahora se dice que los poderosos del narcotráfico están involucrados en el golpe de estado perpetrado por la camarilla oligárquica y militar de Honduras. Es mucho el dinero y los intereses que corren en ese fatal hecho para América y para la democracia del continente.

Por otra parte los Estados Unidos no han cumplido con sus declaraciones, puesto que el presidente Obama por un lado reconoce públicamente que se ha producido un golpe de Estado y que el presidente Zelaya debe regresar mientras que por otra, no corta los vínculos con los golpistas, no ejecuta las medidas de retirada de la ayuda económica y militar a ese país que había dicho esperaría al lunes de esta semana para observar el desarrollo de los acontecimientos. Parece que los acontecimientos van a su favor y en correspondencia con sus intereses, porque nada se ha hecho por ahogar a los golpistas. ¿Cuál es la posición real de ese país con respecto al golpe?

Si retomamos las declaraciones de la Secretaria de Estado Hillary Clinton, cuando al culminar la reunión con el presidente Zelaya en Washington, a una pregunta de los periodistas acerca de que si ese regreso al orden constitucional de Honduras, implicaba el retorno del presidente Zelaya, ella, de forma evasiva, contestó: "Ahora que tenemos un proceso de mediación que podría comenzar pronto, no quiero prejuzgar lo que las partes van a acordar. Es bueno que las partes con el presidente Arias como ayuda, resuelvan estos temas".

Dejó lo más importante del proceso, que es el retorno del presidente Zelaya al poder constitucional, en el aire para que “cada cual saque sus propias conclusiones”. A esas conclusiones se pueden llegar poco a poco con el seguimiento al desarrollo de los acontecimientos y de la estrategia trazada por los yanquis y los golpistas con la mediación.

Al cabo del segundo día y sin seguridad de que ocurra otro encuentro cabe preguntarse entonces: ¿Cuál es la mediación?

jueves, julio 09, 2009

Zelaya firme y el pueblo resiste


Ni las conversaciones que se realizan en Costa Rica han logrado desviar al pueblo de su más justa y legítima aspiración: El retorno de Zelaya y la constitucionalidad al país.

El Frente Unido de la Resistencia por el retorno a la constitucionalidad, incrementa y se organiza en su lucha y tuvo un momento de esplendor el domingo, cuando en cifra superior a las 250 000 personas colmaron calles, caminos y avenidas en marcha pacífica esperando la llegada del presidente, frustrada por los golpistas y que cobró dos vidas humanas y más de una decena de heridos por la arremetida de la policía y los militares.

Los integrantes de los grupos sociales han manifestado tajantemente que “se puede hablar mucho, pero lo que no se puede es perder nada de lo que hemos logrado y aquí estaremos hasta que retorne la constitucionalidad al país y sea eliminado el gobierno fascista implantado ilegalmente en Honduras.

En jornadas sin precedentes el pueblo acude a las marchas y se manifiesta cada vez con mayores argumentos para defender su proceso democrático, que estuvo encaminado a entregarles los derechos pisoteados por oligarcas y militares que ponían por delante los intereses personales ante que los del pueblo y la nación.

Al concluir la primera ronda entre el presidente Zelaya y el mediador Gaspar Arias, en conversación con la prensa expresó: «Creemos que hemos sido congruentes con la posición de los hondureños, que es la restitución del estado de derecho, de la democracia y del presidente electo por el pueblo»,

"Hemos avanzado en una primera etapa. Arias ha escuchado mi posición y la de los sectores sociales y políticos que me han acompañado, y que es la restitución inmediata del presidente electo por el pueblo hondureño", añadió.

El dignatario agradeció la mediación de Arias en este encuentro, donde estuvo acompañado por su canciller, Patricia Rodas, otros funcionarios de su gobierno y representantes de la sociedad civil, quien además sostuvo una posición digna y segura al impedir las maniobras y condiciones que pretendía imponer el dictador Micheletti a su llegada al país centro de las conversaciones.

Hoy no solo el pueblo hondureño está en las calles. Los grupos de solidaridad de Costa Rica han escenificado grandes protestas frente a la embajada de Honduras en San Salvador exigiendo el retiro del gobierno de facto y el reconocimiento de la constitucionalidad arrebatada a los hondureños por la asonada golpista del 28 de junio.

Por su parte la OEA, la UNU, el ALBA y otras organizaciones regionales y mundiales continúan ratificando como único gobierno de Honduras, al legalmente elegido en las urnas por su pueblo, alejado de toda clase de intereses personales de su presidente y volcado a buscar solución a las carencias más apremiantes de uno de los países más pobres del continente.

El pueblo sigue batallando por el retorno de Zelaya y con él, de la constitucionalidad y el orden al país.

Zelaya sigue plantado y el gorilotte se retira



Las agencias cablegráficas dan fe de que Zelaya continúa plantado, firme, defendiendo los intereses por los que el pueblo sigue luchando en las calles, mientras que el gorilotti de facto hondureño no accede en nada en las mediaciones y se retira dando un portazo, lo que puede ser considerado como un desprecio a las conversaciones.

No es posible lo que sucede con el soquete de Micheletti, quien abandonó las conversaciones de mediación que se realizaban por parte del presidente costarricense Oscar Arias, y “deja a su representación allí para continuar las conversaciones”, además precisó según EFE y AP que “no cede en nada y adelantarán los próximos comicios para el 29 de noviembre”. No mencionó la exigencia del Presidente Manuel Zelaya: la restitución del hilo democrático y constitucional de su país y su restablecimiento en la presidencia, cargo para el que fue legítimamente electo por el pueblo, señaló, según apunta además, el sitio digital Cubadebate.

¿Quién piensa el gorilotte que es? ¿Dónde está la posibilidad que un traidor usurpador de poder e ilegal gobernante de facto, pueda pedir condiciones ante lo constitucionalmente justo, ni anunciar elecciones, ni poner condiciones para nada?

No es posible que pueda permitirse semejante arrogancia ante los esfuerzos que internacionalmente se realizan por el retorno al Estado de derecho en ese país y tampoco se le permita públicamente realizar declaraciones en la que continúa sin reconocer la envergadura del hecho inconstitucional y con el lenguaje de la democracia pretende confundir al pueblo y al mundo de “las buenas intenciones” de su desgobierno, incapaz de llevar de nuevo a Honduras la verdadera democracia y la participación al pueblo.

Nos detendremos un momento en las blasfemas del gorilotón: “Estoy convencido que los hondureños podemos solucionar los problemas internos reconociendo valores esenciales:

De forma totalmente irónica dice que su país se caracteriza por el respeto al imperio de la ley y a la constitución y todo diálogo debe estar sobre esa base. Cabe preguntarse ¿Cuál es la Constitución?, porque la actual ha sido mancillada y¿ cuáles leyes?... ¿Las suyas? ¿Y esas tienen valor?, pero sobre ello de forma arrogante y omitiendo que es el primero en incumplirlo dice: “nadie puede estar por encima de la ley.

No sé como puede referirse con el cinismo característico de un golpista pro-imperialista que “en Honduras está en desarrollo el proceso electoral para llevar a cabo el 29 de noviembre y que ese proceso será respetado, transparente y seguro”. Entonces, el proceso electoral que organizaba Zelaya no estaba apegado a la ley? ¿No contaba con el apoyo del pueblo que por demás estaba listo y de hecho lo hicieron, para ir a las urnas el domingo 28 de junio por la cuarta urna?

No sabía que las elecciones de los oligarcas respetaran los derechos constitucionales y democráticos de los hondureños, cuando ya impiden los derechos esenciales de los seres humanos como el derecho a la vida, a expresarse, a tener un pensamiento y actitud consecuente con las ideas de las más bajas clases del pueblo, vilipendiado históricamente.

Nunca esas elecciones podrán ser adelantadas ni realizadas en esas condiciones, porque se realizarían en medio del gobierno golpista que ha eliminado los derechos individuales al pueblo que será el responsable de asistir a las urnas a elegir al presidente constitucional.

Los hechos se han encargado de hablar por sí solos acerca de las brutales intenciones de los militares golpistas y su total política de persecución, atropello, asesinatos, detenciones ilegales a periodistas, cineastas y artistas perseguidos y allanados, que nos remonta a los métodos utilizados por el Plan Cóndor y la dictadura de Pinochet.
También informó que la delegación representativa de su “gobierno” de facto queda integrada por el ex canciller Carlos López, Mauricio Villena y Vilma Cecilia Morales, ex presidenta de la Corte Suprema de Honduras.

No se habló de su despojo definitivo, de lo irreconciliable de las condiciones que se pretenden imponer, de cuál es el último día del golpismo en Honduras. Mientras siga pasando el tiempo y se transite de la fase de denuncia a la de la acción práctica, no se resolverá el problema aunque estamos claros de que los primeros que deben despojarlo es el propio pueblo y así lo está haciendo cada minuto en las calles desafiando las amenazas y hasta el toque de queda impuesto por los golpistas.

miércoles, julio 08, 2009

Infiltran a traidores entre los manifestantes

Los golpistas han utilizado la infiltración de agentes en los grupos de manifestantes para recoger información, provocar problemas, agredir a los militares y formar el desorden para dar pie a la represión.

La coordinadora nacional del Frente único de Resistencia ha llamado al pueblo a estar bien atentos y cumplir con un grupo de indicaciones que serán importantes para detectar a los infiltrados y denunciarlos públicamente.

La posibilidad de la infiltración de castristas en los grupos de manifestantes circuló el sábado último, previo a la anunciada llegada del presidente Zelaya al reencuentro con su pueblo.

Entre las recomendaciones más importantes para protegerse durante las manifestaciones se encuentran las siguientes:

  • Descubran a los infiltrados a veces ellos se muestran muy callados.
  • A los sospechosos háganlos que contesten consignas revolucionarias, si no lo hacen es que no se la saben porque son del otro bando.
  • Traten de llegar todos ustedes con alguna identificación propia.
  • No den a conocer los itinerarios previamente a muchos, sino solo a los organizadores.
  • Corran la noticia de que oficiales del Ejército tampoco están de acuerdo con el Golpe y se sabe que muchos piensan desertar.
  • Sabemos que un coronel no está de acuerdo con el golpe, ni la policía va a seguir apoyando el golpe.
  • Consíganse muchos sombreros como los de Mel, aunque sean viejos píntenlos de blancos.
  • Los infiltrados no hablan nada ni dicen consignas.
  • No se salgan solos de las marchas.
  • No caminen por áreas donde no haya salida.
  • Siempre conozcan el terreno por donde se desplazarán.
  • Conozcan todas las rutas alternas de evacuación.
  • Tomen el número de placas de vehículos sospechosos.
  • Griten claramente las consignas.
  • Acérquense a los militares y grítenles que no le disparen que somos hermanos.
  • Cambien constantemente de ruta o itinerario.
  • Siempre miren a los ojos de los militares. No agachen la vista.
  • Recuerden lo de los sombreros.