lunes, febrero 24, 2020

La clarinada mambisa llega hasta hoy




Por Sergio I. Rivero Carrasco

Fue el 24 de febrero de 1895 con el Grito de Baire, que se produce una gran clarinada por la unidad y la independencia de Cuba, El conflicto estalló propagándose muy rápido por el país al llamado de José Martí a todas las fuerzas de la nación a cerrar filas contra el opresor español y a la vez dar continuidad a la lucha iniciada por Céspedes en La Demajagua el 10 de Octubre de 1868.

Martí había estudiado las causas del fracaso de la contienda del 68 y es precisamente cuando llega a la conclusión de que ese año 1895 en Cuba se gestaba una situación revolucionaria, expresada en la agudización de la contradicción principal colonia-metrópoli que llevaba al límite la coexistencia de ese sistema opresor colonial en el país, ya que la población cubana veía al Gobierno español como corrupto, ineficaz y represivo, además de que Cuba dependía casi enteramente del comercio con Estados Unidos y la depresión económica de este país redoblaba la miseria en la isla. Como parte de esa joven generación de cubanos, impregnada de los más altos valores y el pensamiento avanzado de la época deciden ponerle fin, continuando la lucha en la manigua redentora.

Ya lo habían patentizado no solo con palabras, sino con acciones, estaban decididos a no continuar siendo una posición española que no continuarían como simples siervos de un rey europeo y los movía la voluntad de convertirse en un país libre e independiente, que serían los ciudadanos de una nueva república, de una nueva nación latinoamericana, lo cual constituye una lección de unidad, de esfuerzos compartidos en la lucha contra la dominación española.

El trabajo de Martí por fortalecer la unidad con la creación del Partido Revolucionario Cubano, el alma de la nación, “con todos y para el bien de todos” fue clave, porque existían muchas divergencias de cómo hacer la independencia, y es cuando a pesar de no lograr el objetivo final de la independencia por su muerte y la intromisión de Estados Unidos en la Guerra, Martí renace, y va a ser recuperado por cada generación: Mella lo retomó y también Fidel en 1953, precisamente en el centenario de su natalicio, cuando al frente de un grupo de jóvenes revolucionarios, tomaron la segunda fortaleza militar del país que fue el Cuartel Moncada, llevando como paradigma el pensamiento independentista y emancipador del Apóstol, llevando a vías de hecho la Revolución que vio el triunfo el 1ro. de enero de 1959.

En estos tiempos también lo hemos retomado porque estamos seguros de que forma parte de nosotros, porque el 24 de febrero no es solo un día del pasado glorioso de la Patria, porque ese mismo día de 1956 se fundó el Directorio Revolucionario y exactamente ese mismo día pero de 1958, a 63 años del inicio de la Guerra Necesaria, sale al aire desde la Sierra Maestra la emisora Radio Rebelde fundada por el Ché en una muy humilde casita en el Alto de Conrado, cerca de su campamento en La Mesa, simbólicamente también en medio del combate contra las fuerzas armadas de la dictadura de Fulgencio Batista, con el objetivo de contribuir a la orientación necesaria y útil del pueblo en esa hora decisiva de la Patria, para dar a conocer la verdadera intención verdadera de la lucha, fomentar y practicar la virtud donde quiera que se le encuentra; también para juntar, amar y vivir en la pasión, como dijera el Apóstol. 

Tampoco es coincidencia, dado su simbolismo,  que la fecha del 24 de febrero haya sido seleccionada desde 1976 para la constitución de la Asamblea Nacional del Poder Popular, como esencia y homenaje a ese espíritu de forja de la Nación, de unidad e independencia que transmitió Martí desde el reinicio de la Guerra en 1895. Ese es nuestro Parlamento, nacido del ideal unitario e independentista fraguado en las tradiciones de luchas de los cubanos, como espacio ideal para la defensa del pueblo y de enfrentamiento a la dominación extranjera, fortalecido hoy con la Nueva Carta Magna robustecida con las opiniones y puntos de vista del pueblo hacia el máximo alcance, para lograr el país que necesitamos edificar, lo cual se convierte en herencia viva de aquella Guerra iniciada por Martí la mañana invernal de aquel domingo 24 de febrero de 1895.

La clarinada mambisa llega hasta hoy, cuando el Grito de Baire continúa fomentando el sentir de la nacionalidad y de un empeño mayor, la causa de la emancipación; del clamor general de una insurrección con varias decenas de alzamientos y de una ideología revolucionaria que el 24 de febrero de 1895 encendía definitivamente con la antorcha de la asombrosa pelea de un pueblo, con todo derecho y justicia, por la redención nacional.


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