viernes, mayo 25, 2012

Contradicciones


Hay cosas de las cuales uno tiene que comentar obligadamente, aunque exista una variedad infinita de temas que requieren de esmerada atención en esta época de cambios, donde están involucrados tanto los ortodoxos de las corrientes socialistas como los fanáticos del liberalismo. 

Dice Mitt Romney, el supuesto candidato republicano a la presidencia, mormón y monógamo (ya sabemos que nuestras sociedades se conocen por la diversidad de sus contradicciones), que “Chávez y el régimen castrista” son un gran peligro para Estados Unidos y el mundo. 


Por otra parte el Tribunal Supremo de Cuba niega que esté considerando la visita del espía Allan Gross a Estados Unidos para visitar a su madre enferma y aparentemente en estado terminal. 

Ya sabemos que el agente cubano, no espía, René González visitó a su hermano Roberto en La Habana, también enfermo de cáncer, luego de un permiso que le otorgara el Departamento de Estado de Estados Unidos. 

La diferencia es que René ya cumplió su condena, está en libertad condicional y si no ha regresado a su país, es por ese capricho malévolo que ha caracterizado las relaciones de Estados Unidos hacia Cuba. La nota descollante en esas relaciones siempre ha sido la arbitrariedad, las conductas abusivas, las acciones irresponsables y la falta de razón. 

Allan Gross, por el contrario, realizó actos, sabiéndolo o no, que atentaban contra la seguridad del Estado cubano. Llevó consigo instrumentos de comunicación no autorizados para uso civil, a personas que de diversas maneras reciben medios de Estados Unidos para desestabilizar al Estado y para contribuir con la desinformación que alimentan ciertos medios de prensa internacional en relación a Cuba. 

No es que aspiremos por falso idealismo, a erradicar de la prensa las posiciones diversas que nacen precisamente de un mundo compuesto por múltiples intereses, donde cada cual busca acercar el fuego a su sardina. Pero aún dentro de ese mundo, la ética que rechaza el trabajo mercenario de la pluma, tiene vigencia, tanto para unos intereses, como para otros. En definitiva, tras esa variedad aparente que parece rodearnos, el mundo real solamente se compone de dos tendencias: aquellos que abogan por vivir en un medio donde lo individual prime sobre el resto del conglomerado humano y quienes defienden un medio social basado en un equilibro de los intereses individuales y los requerimientos derivados de vivir en esas inmensas comunidades que llamamos países, ciudades, regiones, o pueblos y aldeas. 

Ninguna de las dos tendencias debería consentir la mendicidad periodística, que en vez de apelar a la crítica del criterio, apela a la distorsión de hechos y a la fabricación de noticias. Nada peor que la prensa colocada al servicio de los órganos de inteligencia que minan nuestros pueblos.  

La otra gran noticia es que el Congreso Español aprobó una moción pidiendo la reconciliación entre los cubanos. Como elemento destacado de la moción no podía faltar la sazón que condimenta los asuntos relacionados con Cuba, ese ingrediente envenenado que titulan “la transición democrática en la Isla”. 

Transición, es la última palabrita inventada en los últimos años para intentar entorpecer las relaciones internacionales de Cuba. En el caso de la moción española, bien podrían rescatar el tema para ellos mismos, pidiendo la transición de España hacia un Estado independiente y no un satélite artificial de una economía poderosa como la de Alemania y los otros países desarrollados. España, Grecia, Portugal, son naciones que nada tienen que ver con la moneda que les impusieron quienes tienen los niveles de producción para controlarlas. Han sido convertidos en meros satélites que les han ocasionado profundas deformaciones a sus economías. 

Cuba transita hace decenas de años hacia formas mejores de justicia y de no haber sido por la Guerra Fría y el síndrome de la interferencia que caracteriza a Estados Unidos, seguramente ya hubieran redondeado el círculo y las distorsiones causadas por el sovietismo, seguramente no hubiesen existido. 

Respecto a las declaraciones de Rommey, sobre el peligro representado por Cuba y Venezuela para el Hemisferio, que se lo pregunten a los países que pidieron la inclusión de Cuba en La Cumbre de Las América o a los más de dos mil muertos y miles de víctimas que han ocasionado en la Isla los ataques clandestinos, los sabotajes y las acciones terroristas dirigidas por los órganos al servicio del Departamento de Estado de Estados Unidos. 

Esto son comentarios sueltos, a los cuales estamos obligados, sobre realidades inventadas por políticos inescrupulosos, que solamente saben navegar en mares de intrigas, creando dificultades a las personas honestas que se ufanan en desempeñar con ponderación y sentido de justicia, labores de gobierno.  

Cuba no requiere transitar, pero España sí; Cuba no es un peligro para el Hemisferio pero Estados Unidos sí; Allan Gross no es René González, quien aun después de cumplir condena, debe permanecer alejado de su familia, su esposa y sus seres queridos. 
Contradictorio… ¿Verdad?

*Lorenzo Gonzalo periodista cubano residente en EE.UU. subdirector de Radio Miami

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